GASLIGHTING

El gaslighting es una forma sutil pero poderosa de abuso emocional que se basa en la manipulación para hacer que la víctima dude de su propio criterio, percepción y realidad. El término proviene de la película clásica "Gaslight", donde un personaje manipula a su esposa para que crea que está perdiendo la cordura.

En este tipo de abuso, la persona manipuladora emplea tácticas que van desde negar hechos pasados hasta desacreditar las emociones de la víctima. Se busca sembrar la duda y la confusión, haciendo que la víctima se cuestione a sí misma y dependa cada vez más de la versión distorsionada de la realidad proporcionada por el manipulador.

El gaslighting puede tener efectos devastadores en la salud mental de la víctima, socavando su autoestima, generando ansiedad, confusión, depresión y creando una dependencia emocional de la persona manipuladora. Es importante destacar que el gaslighting no siempre es consciente, y puede ocurrir en diversas relaciones.

Los efectos psicológicos del gaslighting a medio y largo plazo pueden tener un impacto significativo en la salud mental y emocional de la persona que está expuesta. Algunos de estos efectos incluyen:

  1. Dudas sobre la capacidad para recordar bien: La víctima comienza a cuestionar su propia memoria, ya que la persona manipuladora la convence de que recuerda eventos que nunca ocurrieron o de que no recuerda cosas que sí sucedieron. Esto genera confusión y desconfianza en la capacidad de la persona para recordar con precisión.
  2. Dudas sobre el propio raciocinio: El gaslighting lleva a la víctima a perder confianza en su capacidad para razonar y tomar decisiones. La persona manipuladora refuerza la idea de que la víctima interpreta mal situaciones y no puede llegar a conclusiones acertadas.
  3. Dudas relacionadas con la propia salud mental: En casos extremos, la víctima puede llegar a asumir que tiene un trastorno psicológico que explicaría sus reacciones emocionales o su percepción de la realidad. Esto conduce a una desconfianza sistemática en sí misma y a depender más de la opinión de la persona manipuladora.
  4. Bajada del nivel de autoestima: El gaslighting puede tener un impacto devastador en el nivel de autoestima de la víctima, extendiéndose más allá de la focalización en supuestos defectos específicos. La constante manipulación psicológica lleva a la persona afectada a desarrollar una percepción generalizada de sí misma como alguien que "no sirve para nada". Este bajo nivel de autoestima se convierte en una creencia arraigada que afecta todos los aspectos de su vida.

Este malestar generalizado frente al propio "Yo" puede conducir a una perspectiva pesimista sobre la capacidad de la persona para lograr cualquier cosa. Las emociones, a menudo, preceden a la razón, generando una autopercepción negativa que se refleja en la incapacidad percibida para alcanzar metas y objetivos.

En la práctica, esto se traduce en que la víctima adopta un rol de sumisión en la relación, permitiendo que la persona manipuladora tome todas las decisiones. Esta dinámica desigual de poder se convierte en un ciclo difícil de romper, ya que refuerza la dependencia emocional y la creencia de que la víctima no es capaz de tomar decisiones por sí misma.

Superar los efectos del gaslighting implica un proceso de reconstrucción de la autoestima, establecimiento de límites saludables y búsqueda de apoyo terapéutico. Romper el ciclo de sumisión y recuperar el sentido de autonomía son pasos cruciales en el camino hacia la recuperación.

Es fundamental reconocer las señales de gaslighting para poder abordar la manipulación psicológica de manera efectiva. Aquí hay 10 señales que podrían indicar que estás siendo objeto de gaslighting:

  1. Te cuestionas tus ideas o acciones constantemente.
  2. Te preguntas si eres demasiado sensible muchas veces al día.
  3. Siempre te estás disculpando: a tus padres, a tu pareja, al jefe.
  4. Te preguntas por qué no eres feliz, a pesar de que aparentemente están pasando cosas buenas en tu vida.
  5. Constantemente ofreces excusas a tus familiares o amigos por el comportamiento de tu pareja.
  6. Te ves a ti mismo reteniendo u ocultando información para evitar explicar o dar excusas a parejas o amigos.
  7. Empiezas a mentir para evitar que cambien tu realidad.
  8. Te cuesta tomar decisiones, incluso las más simples.
  9. Sientes que no puedes hacer nada bien.
  10. Te preguntas constantemente si estás siendo lo suficientemente bueno.

Si reconoces estas señales, aquí hay algunas pautas para afrontar el gaslighting:

  1. Confía en tu intuición: Presta atención a tus sentimientos y no dudes en cuestionar lo que te parece incoherente.
  2. No busques la aprobación: Evita la necesidad de convencer a los demás para obtener aprobación. Afirma tus opiniones sin sentirte obligado/a a cambiarlas.
  3. Recuerda tu soberanía sobre tus pensamientos: Las emociones son válidas, y nadie puede decirte cómo deberías sentirte. No te disculpes por tus emociones, pero evita la agresión.
  4. Sé consciente de tus valores: Mantén una lista de tus valores personales. Estos actuarán como guías fundamentales y te ayudarán a mantenerte fiel a ti mismo/a.
  5. Mantén tus límites personales: Comunica claramente cuando alguien traspase tus límites y establece consecuencias. Mantente firme en la defensa de tus principios.
  6. Mantén una vida social rica: Cultiva relaciones significativas y diversas. Contar con diferentes perspectivas te ayuda a contrarrestar la manipulación al basarse en diversas opiniones.

Reconocer y abordar el gaslighting implica un proceso consciente, por lo que si te encuentras en una situación donde sientes que podrías estar experimentando gaslighting, buscar ayuda profesional puede ser beneficioso para entender y manejar la situación. La comunicación abierta y la autoafirmación también son importantes para contrarrestar este tipo de manipulación.

 

Ps. Elizabeth Fernández A.

psi.fernandez@gmail.com 

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